Hace unos años, al abrir un colchón nuevo o subirse a un auto recién salido de la concesionaria, el característico “olor a nuevo” era algo esperado. Hoy, la percepción del consumidor y las normativas globales han cambiado drásticamente. Ese olor no es otra cosa que Compuestos Orgánicos Volátiles (VOCs), y en los mercados actuales, es una señal de alerta.
Los consumidores exigen productos seguros para la calidad del aire interior de sus hogares y vehículos. Si su espuma de poliuretano retiene un fuerte “olor a químico”, corre el riesgo de enfrentar devoluciones, quejas online y la imposibilidad de acceder a mercados de exportación o certificaciones internacionales.
En Mayerhofer, sabemos que el confort táctil ya no es suficiente. El verdadero desafío es lograr un aroma “invisible”. Para ello, la tecnología química de Evonik lidera el cambio hacia formulaciones de ultrabaja emisión.
¿Por qué huele la espuma?
En una formulación de poliuretano tradicional, los aditivos (especialmente los catalizadores de amina y ciertos surfactantes) cumplen su función durante la expansión y curado, pero luego quedan “libres” dentro de la estructura celular.
Con el tiempo, la temperatura y la compresión, estos compuestos químicos migran hacia la superficie y se evaporan. En un colchón comprimido (Bed-in-a-Box), estos gases quedan atrapados en el plástico y se liberan de golpe al abrirlo. En la industria automotriz, esta evaporación causa el temido efecto fogging (el empañamiento grasoso en el interior del parabrisas) y un ambiente saturado en el habitáculo.
Evonik es química que se queda en su lugar
Para fabricar espumas limpias y sin olores, no basta con enmascarar el problema; hay que cambiar la química base. Como representantes de Evonik, en Mayerhofer ofrecemos dos líneas maestras para erradicar las emisiones:
- Catalizadores DABCO® NE (Non-Emissive): a diferencia de las aminas tradicionales, la serie NE está compuesta por catalizadores reactivos. Esto significa que, una vez que cumplen su función de acelerar la reacción, se enlazan químicamente de forma permanente a la matriz del poliuretano. No migran, no se evaporan y eliminan por completo el desagradable olor a amina.
- Surfactantes TEGOSTAB® LCF (Low Cyclic Fractions): los surfactantes de silicona convencionales contienen siloxanos cíclicos volátiles. Evonik ha diseñado los grados LCF (como el TEGOSTAB® B 8751 LCF o B 8763 LCF) mediante procesos de purificación extrema. Estos aditivos garantizan el mismo control perfecto de la celda, pero reduciendo las emisiones de VOCs a niveles indetectables, cumpliendo con las regulaciones automotrices y de descanso más estrictas del mundo.
Impacto comercial para tu planta
Transicionar hacia una espuma de baja emisión no es solo un tema de cumplimiento normativo; es una ventaja competitiva directa:
- Posicionamiento premium: permite comercializar colchones y almohadas bajo etiquetas ecológicas y de salud, cobrando un mayor margen.
- Acceso a nuevos mercados: es la llave para convertirse en proveedor homologado de las automotrices y para exportar a mercados con regulaciones estrictas.
- Mejor entorno de trabajo: formular sin aminas volátiles mejora inmediatamente la calidad del aire en su propia planta, creando un ambiente más seguro y agradable para sus operarios.


Elevá tu estándar
Reformular para bajar las emisiones a menudo genera temores de perder propiedades mecánicas o alterar los tiempos de curado. Con el respaldo de nuestro equipo técnico y el laboratorio de Evonik, te acompañamos en la transición. Ajustamos tu receta para que tu espuma mantenga la densidad, el soporte y el flujo ideal, pero eliminando los olores desde la molécula.
Es hora de que la calidad de tu producto se sienta, pero no se huela. ¡Contactanos!